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En Internet desde el 1 de abril de 2005 |
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IGLESIA ARCIPRESTAL DE SAN PEDRO Y DE SAN ILDEFONSO, ANTIGUA SANTA LEOCADIA |
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La iglesia de Sta. Leocadia fue edificada en tiempos del Reino Visigoda de España, quizás en su última época, de ella nos queda el nombre de la Santa, que aún los conserva la antigua puerta de Sta. Leocadia de la muralla, justo en su trasera, y algunos restos visigodos encontrados en el subsuelo de la iglesia durante las obras de restauración de fines del s.XX.
Durante la invasión de España por los moros, en el repliegue de D. Pelayo al norte, guardó, en la iglesia de Sta. Leocadia, los restos de S. Ildefonso, Obispo de Toledo, que allí quedaron hasta que en el 1261 se apareció la Virgen a un pastor en el Cerro de Bamba (Zamora), (también hay restos visigodos allí ), y tras buscar en el subsuelo de la iglesia, recién estrenada entonces, los encontraron, los Toledanos, reclamaron, así es que para evitar su robo y el de S. Atilano patrón de la Diócesis de Zamora, se subieron los restos a un altillo sobre el altar mayor, dentro del presbiterio románico, y allí bajo 7 llaves, custodiadas por varios próceres de la Ciudad se guarda. Se creó par su custodia la Orden de los Caballeros Cubicularios, que aún hoy los custodian. Desde entonces varios reyes y Cardenales primados de España han querido llevárselos a Toledo y se ha vuelto con las manos vacías, sólo han conseguido rezar ante ellos. Hoy sigue el contencioso... A mediados del s. XII, con el mejor estilo y fondos se hizo para Zamora, una iglesia que había de superar a todas las hechas excepto la Catedral, de planta basilical, con tres naves y tres ábsides, ¡semicirculares, toda una diferencia en Zamora, en la que son todos rectos! se edificó, se copió para la puerta sur la del Obispo de la Catedral, para la norte se escogió piedra roja, en la actualidad está semioculta tras una portad neoclásica que se antepuso. La oeste no se conoce, pues se transformó en barroco por Churrigera. Sin embargo si queda todo el hastial oeste, incluida la ventana, algo apuntada ya. La torre, salvo el cuerpo de campanas es toda ella románica, de hecho aún se advierte los grandes vanos que hubo para las campanas, debió de ser parecida a la de San Vicente, pero en una versión mayor. Los muros laterales se conservan hasta la altura de los canecillos, y desde ahí recrecidos por la transformación de 1476. Incluso se conserva la arquería del transepto del ábside de las Epístolas, que recuerdan sospechosamente a la de la Puerta del Obispo de la Catedral. De los ábsides el norte está destruido, el central se conserva entero incluido el presbiterio y el rosetón del mismo, recuerda a la Colegiata de Toro. Y el sur entero aunque no al exterior, es hoy la entrada a la Sacristía. Del resto no queda nada, pues al unir las tres naves, se reaprovechó y recolocó, para voltear sobre él las bóvedas góticas que unen la iglesia y la transforman en una de salón. |
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