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Fue
en ésta puerta, en la que hay aún relieve encastrado representando la escena,
desde la cual Doña Urraca ahuyentó al Cid que cercaba la Ciudad en 1072 con el
rey D. Sancho, diciéndole:
¡Afuera, afuera, Rodrigo, el soberbio castellano!
Acordársete debría de aquel buen tiempo pasado
que te armaron caballero en el altar de Santiago, (en la iglesia de Santiago de
Zamora)
cuando el rey fue tu padrino, tú, Rodrigo, el ahijado;
mi padre te dio las armas, mi madre te dio el caballo,
yo te calcé espuela de oro porque fueses más honrado;
pensando casar contigo, ¡no lo quiso mi pecado!,
casástete con Jimena, hija del conde Lozano;
con ella hubiste dineros, conmigo hubieras estados;
dejaste hija de rey por tomar la de un vasallo.
En oír esto Rodrigo volvióse mal angustiado:
-¡Afuera, afuera, los míos, los de a pie y los de a caballo,
pues de aquella torre mocha una vira me han tirado!,
no traía el asta hierro, el corazón me ha pasado;
¡ya ningún remedio siento, sino vivir más penado!
Romancero del Cerco de Zamora.
Cerco que acabó con la derrota de los sitiadores y la muerte del rey D. Sancho,
que osó quitar a su hermana lo que su padre le había dado.








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