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 EL CAMINO DE SANTIAGO

  CAMINOS FRANCÉS, VÍA DE LA PLATA Y MOZÁRABE

 

El Camino de Santiago

El Camino Francés

La Vía de la Plata

El Camino Mozárabe

 

Cuando se habla del apóstol Santiago en la tradición española hay que tener varias cosas en cuenta, en primer lugar, que éste vino a evangelizar la Península Ibérica y que regresó después a Jerusalén donde fue martirizado; y, en segundo lugar,  el traslado de su cuerpo a España por mar, llegando a las costas de Finisterre, siguiendo el posterior hallazgo de sus restos en Iria Flavia (Padrón) en el siglo IX por el Obispo Teodomiro. La historia cuenta que comenzaron a verse luces ardientes por la noche, dándose conocimiento de este hecho al Obispo y éste a su vez al rey asturiano Alfonso II el Casto, quien prestó su apoyo a este extraordinario descubrimiento. Hasta hace poco se admitía que estos hechos sucedieron en torno al año 812, pero ahora se ubican entre los años 825 y 830. Tras el descubrimiento comenzaron a hacerse las primeras construcciones en el Campus Stellae. Inmediatamente se extendió la noticia y a mediados del siglo IX comenzó a correr un texto escrito por el Papa: “sepan que el cuerpo de Santiago apóstol fue trasladado entero a España”. Los franceses por su parte trataron de atribuir este descubrimiento a su rey Carlomagno.

Hasta el lugar del descubrimiento comenzaron a llegar viajeros de todos los lugares; Compostela junto con Roma y Jerusalén se convirtió en uno de los tres grandes centros de peregrinación del mundo cristiano.

La ruta jacobea comenzó a configurarse en el siglo IX, coincidiendo su etapa de mayor auge de peregrinación entre los siglos XI y XIII. A partir del siglo XII, sólo se llamaba peregrinos a los que iban a Santiago, siendo denominados romeros los que acudían a Roma y palmeros los que se dirigían a Jerusalén.

En el siglo XIII se estaba produciendo el avance de los reinos cristianos hacia el Sur, perdiendo importancia el eje Este – Oeste, conocido como camino francés, a favor de nuevas rutas hacia el Sur.

En los siglos XIV y XV se experimentó un retroceso en el movimiento de peregrinación debido a las pestes; lo más notable de esta época el matiz caballeresco que se dio a la peregrinación, así como la afluencia de peregrinos procedentes de Alemania y Flandes.

En el siglo XVI se produce un receso de las peregrinaciones, afectadas por la aparición del protestantismo y la aparición de una corriente dentro de la Iglesia que se opone a la peregrinación.

En el siglo XVII surgió un nuevo impulso, remodelándose algunos sitios en el camino y transformándose Santiago de Compostela en una ciudad barroca.

En los siglos XVIII y XIX se produjo la extinción de las peregrinaciones como consecuencia de la Ilustración. Y a finales de este mismo siglo se redescubrieron las reliquias, ocultadas durante la invasión de los ingleses, siendo declaradas auténticas por el Papa León XIII.

Durante el siglo XX la peregrinación a Santiago se contempla como una recuperación de la tradición.

En los siglos XI y XII hacían el Camino entre 200.000 y 500.000 peregrinos siguiendo la ruta que va desde los Pirineos, bien desde Somport con 858 km, bien desde Roncesvalles con 782 km, hasta Santiago. El Camino del Sur seguía la Ruta de la Plata y se piensa que pudo ser anterior al Camino del Norte, ya que era el camino seguido por los palmeros.

Dentro del mundo del peregrino a Santiago es de capital importancia un libro llamado Codex Calixtinus; se trata de un conjunto de escritos del siglo XII, denominados así porque se atribuye su autoría al Papa Calixto II, cuyo nombre original era Gui y que fue abad de Cluny, donde fue elegido Papa.

El libro consta de 225 folios que se conservan en el Archivo Catedralicio de Santiago. El monje Arnaldo, en el año 1173, hizo una copia en el monasterio de Ripoll que constaba de 86 folios.

Realmente, el Codex Calixtinus son 5 libros redactados en distintas época, sometidos a una revisión posterior. El primer libro es un conjunto de sermones, textos litúrgicos y formularios para la liturgia de Santiago. El segundo es una colección de 200 milagros que se atribuyen al apóstol. En el tercero se relata el traslado de los restos del apóstol a España. El cuarto se denomina pseudoturpin por atribuirse al obispo de Reims. Y el quinto es el “Liber peregrinationes”.

El codex plantea una serie de cuestiones; la primera de ellas quién fue realmente su autor, ya que sería el resultado de varios autores y un compilador que los organizó y editó: un monje francés llamado Aymeric Picaud. En segundo lugar, habría que referirse a su cronología, siendo hecha la compilación en 1160. Por último habría que plantear la intencionalidad con la que fue realizado; no siendo ésta más que la propagandística y  de incitación a la peregrinación. También se pretende que sea un apoyo a la reforma litúrgica. Y tiene una clara finalidad de docencia y de exaltación de la sede compostelana.

De entre todos sus libros el más conocido es el quinto, por tratarse de la guía del peregrino. Es el primer libro de viaje, en el cual el autor da conocimiento de las rutas y hace descripciones.

 

El Camino de Santiago 1, 2, 3, 4

 

© L. Illana Gutiérrez y A. Fdez Ferrero    

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